Ya estamos.
Hace años que no toco esto. Es más, hace siglos que empecé este blog, y esta es la cuarta entrada?¿
De verdad que soy un desastre.
Lo peor es que no puedo decir que no haya tocado la cocina ni encendido el horno... He hecho bastantes cosas, pero o bien no he hecho fotos, o bien no he tenido tiempo, o la verdadera versión de los hechos: me ha dado pereza ponerme a escribir y publicar.
También he intentado estar liada haciendo cosas... estudiando, organizando, barajando todas las posibilidades para irme fuera, solicitando todas las becas de master y postgrados habidas y por haber...
Y por ahora, sin obtener muchos resultados, para que os voy a engañar. Aquí la amiga no es ninguna lumbreras ni tampoco le acompaña la suerte en eso de buscar un trabajo mejor...
¿Cómo es eso que dicen? Unos nacen con estrella, en cambio otros nacen... pues eso.
aaaaaaaaaaaaaaaaay... en fin. Serafín.
Más corre el galgo, que el mastín.
Pero oye! que si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo!
Si bueno no hay que ponerse tan dramática. Hay muchas cosas que salen bien.
Como esta tarta de calabaza... mmmmmmm...
Era la primera vez que la hacía, pero le tenía echado el ojo ya desde hace tiempo.. y estaba tan buena como me imaginaba!!
Y además la disfruté con un café y buenos amigos, después de una comidita de arroz caldoso de pollo, nuestra tradición de los domingos...
Pues nada, ahí os la dejo, que aproveche!
INGREDIENTES
Para la BASE necesitaremos:
- 270 gr. galletas pulverizadas (María, Digestive, o lo que tengáis)
- 120 gr. mantequilla sin sal, y la derretimos
Y para el riquísimo RELLENO de Calabaza:
- 550 gr. queso de untar (tipo Philadelphia, nada de light eh!)
- 200 gr. nata fresca o crème fraîche (también podéis usar sour cream (en LIDL , p.ej.) o yogur natural cremoso, griego o incluso desnatado)
- 3 huevos L batidos solo un poquito (o si no tenéis 3 huevos M mas 3 yemas)
- 1 y 1/2 cucharada de harina "all purpose"
- 100 gr. azúcar moreno integral
- 100 gr. azúcar blanquilla
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 1/2 cucharadita de nuez moscada en polvo
- 1/4 cucharadita de clavo en polvo
- 1 cucharadita de jengibre en polvo
- 1/4 cucharadita de sal
- 1 y 1/2 cucharadita extracto de vainilla
- 425 gr. de puré de calabaza, podéis asarla (para mí la mejor opción, al final explico cómo hacerlo), cocerla (un rollo, porque hay que dejarla mucho tiempo escurriendo, para que suelte todo el agua) o comprar la lata ya lista para usar ("easier", pero quizás os sea difícil encontrarla, puede que en Taste of America o en el supermercado de El Corte Inglés la encontréis...).
PREPARACIÓN:
Primero vamos con la BASE...
- Engrasar con un poco de mantequilla el molde desmoldable (Yo usé uno de 20 cm de diámetro y 8 cm. de alto.)*
- En un bol mezclar bien las galletas machacadas con la mantequilla derretida y mezclar con una espátula o cuchara hasta que tenga cuerpo, y podamos hacer bolas sin que se desmoronen. Si vemos que no ligan las galletas, añadir mas mantequilla (sin pasarnos).
- Poco a poco vamos aplastando las galletas consiguiendo una base uniforme de un dedo aprox. de grosor.
- Enfriar una media hora en la nevera.
Ahora el RELLENO:
- Precalentamos el horno a 140º.
- Mezclamos los dos tipos de azúcar con todas las especias en un bol y remover hasta que estén uniformemente integradas.
- Batimos primero un poco el queso y después con la nata fresca (mejor tenerlos un rato antes a temperatura ambiente) y batir hasta que no quedan grumos. Incorporamos la mezcla del azúcar y batir despacito hasta que se haya disuelto.
- Añadir los huevos ligeramente batidos, uno a uno y batir cada uno al menos 1 minuto a baja velocidad hasta que estén totalmente incorporados. De vez en cuando, entre huevo y huevo (y con el resto de ingredientes también) pasar la lengua de silicona por los bordes del bol, por si no se han integrado bien los ingredientes, para que quede todo homogéneo.
- Tamizamos la harina e incorporar a la mezcla anterior, junto con el extracto de vainilla.
- Ir añadiendo poco a poco el puré de calabaza, con movimientos envolventes y con ayuda de una espátula de silicona y mezclar hasta que esté totalmente integrado.
- Echamos la mezcla en nuestro molde con la base de galletas que habremos sacado de la nevera, hasta que quede todo bien repartido.
- Hornear durante entre 1 hora y hora y media hasta que el centro de la tarta todavía parezca un poco gelatinoso, pero no demasiado depende un poco de vuestro horno.
Enfriar durante 10 minutos sobre una rejilla y después dejarla enfriar dentro del molde. Por eso os digo que no os preocupéis porque parezca que esté crudo el centro de la tarta, porque seguirá cocinándose una vez fuera del horno, dentro de su molde.Cuando esté totalmente fría, meterla en la nevera y sin desmoldarla dejarla por lo menos 6 horas, aunque al día siguiente estará mejor.
Para presentarla podéis desmoldar el cheesecake dándole la vuelta sobre un plato y de nuevo la vuelta en otro, como con la tortilla de patatas.
Podéis decorarlo con unas nueces como hice yo (mejor nueces pecanas) o también con un poco de nata montada.
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| ÑamMmMm.. |
Para preparar el puré de Calabaza:
Precalentamos el horno a 180º.
Abrimos la calabaza y la cortamos en trozos y los ponemos en una bandeja forrada con papel aluminio con la piel hacia abajo. Yo os aconsejo que horneéis bastante calabaza, porque el proceso es fácil pero tarda bastante, y el puré de calabaza se puede congelar o envasar como la mermelada y así podréis utilizarla otras veces.
Hornear durante unos 45-50 minutos. Si la calabaza aún no está tierna (se tiene que deshacer más o menos con un tenedor) dejarla horneando unos 5 minutos más o hasta que esté blandita.
Sacar del horno y dejar enfriar. Una vez esté fría, ir pasando a u bol o baso de batidora la pulpa de la calabaza, con cuidado de no coger ningún trozo de cáscara, con ayuda de una cuchara. Batir has ta que tenga aspecto de puré y no queden fibras. Nos Habremos dado cuenta al sacar la pulpa que tiene aspecto de huevo hilado, y es que la calabaza toma este aspecto cuando se hornea. Supongo que sabréis, que el cabello de ángel que también se utiliza en repostería, también sale de un tipo de calabaza, mas pequeñita y más dulce, con piel de sapo, que se llama Cidra.
Ya esta listo nuestro puré.
Consejillos de una repostera patosa:
*Para desmoldar las tartas de este tipo es más fácil si ponéis un poco de papel de hornear en la base del molde, así no os arriesgaréis a que se os quede pegada la galleta, después de sacarla de la nevera y tengáis que usar el molde para cortar la tarta, lo cual os aseguro es un rollo, porque, además de que queda feo para presentarlo, podéis rallar la base del molde, y luego se os pegaría.
** Es muy importante batir a baja velocidad durante todo el proceso, porque si no incorporamos mucho aire a la masa, y estas burbujas hacen que luego la tarta se agriete. No cambia el sabor, pero si la presentación y el horneado.
***No abráis el horno durante el horneado... de verdad es muy importante! Casi nunca se debe hacer, pero con esta tarta el cambio brusco de temperatura puede hacer que todo se vaya al garete.. se agrieta, se baja.. en fin, que no lo abráis!
****Tampoco desmoldéis la tarta antes de tiempo! ni le metáis el dedo! resistid hasta el día siguiente, os aseguro que merece la pena... y aseguraos de que ningún gato goloso pasea por la cocina... pueden ocurrir accidentes inesperados... situaciones inexplicables... y de difícil solución...






